INGREDIENTES
- Una lámina de masa brisa
- 3 patatas grandes
- Leche
- Un diente de ajo
- Un calabacín grande
- 100 gramos de jamón curado
- Unas lonchas de queso para fundir
- 3 huevos
- 120 ml de leche evaporada
- Queso rallado
- Champiñones para decorar
- Sal, pimienta y orégano
ELABORACIÓN
En un cazo añadimos la leche, sal, pimienta y orégano, añadimos las patatas cortada en trozos no muy grandes y las cocemos en la leche.
Mientras, cortamos el calabacín en rodajas finas, y las doramos en una sartén con un poco de aceite, sal y pimienta.
Las reservamos en un plato con papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
Preparamos el molde para nuestra tarta salada; cubrimos con el disco de masa brisa, dejando los bordes de la masa levantados para que cuando rellenemos el pastel podamos doblarlos y quede más original.
Comenzamos a rellenar el pastel, primero añadimos el jamón serrano cortado en trocitos, después una capa de patatas, seguidamente una de calabacín y cubrimos con lonchas de queso (al gusto). Volvemos a repetir las capas una vez más.
En un cuenco añadimos los huevos batidos con la leche evaporada. Vertemos la mezcla encima del pastel y movemos un poco el molde para que la salsa quede por todos los sitios.
Espolvoreamos por encima con la mezcla de quesos rallados, añadimos un poco de orégano y unas láminas de champiñones para decorar.
Para terminar, doblamos los bordes de la masa y horneamos durante 30 minutos.
Sacamos del horno, y antes de desmoldar lo dejaremos reposar unos 15 minutos.
Esta receta puede tomarse tanto como plato frio como caliente.
TAMBIÉN TE RECOMIENDO…

